
Las postales de los hinchas italianos besando crucifijos, mirando al cielo e implorando a Dios para que iluminara a sus jugadores en la definición por penales ante España, en los cuartos de final de la Eurocopa, bien podría ser una nueva postal para el museo de la Catedral Católica Romana de Viena, en Austria. Es que allí funciona una de las mayores atracciones extra futbolísticas del torneo continental: la exposición llamada "Héroes, Santos y goleadores celestiales" incluye 140 objetos que van desde la remera con la inscripción Pertenezco a Jesús, que usó el brasileño Kaká en la final intercontinental frente a Boca, hasta un sector referente a la Iglesia Maradoniana, además de trofeos, bufandas, íconos ortodoxos, y cálices. Todo, con la pretensión de dejar en claro la relación entre el fútbol y la religión.
"Dios creó el fútbol un domingo, luego lo dio al Milan y dijo ve por el mundo y enséñalo", reza una bufanda del club italiano que puede verse en el museo. También puede observarse una gigantografía de los simpatizantes del Rapid de Viena que aparecen rodeados de tres cruces y la leyenda Sé inmortal; además de una copa que ganó el Eintracht Frankfurt que para Bauer se asemeja a las custodias religiosas elaboradas en el siglo XX. Respecto a la posibilidad de que algunos jóvenes se acerquen al mundo de la fe a partir de ver a sus ídolos mostrar inscripciones como la de Kaká, Della Barca piensa que "es difícil que eso suceda, aunque puede ser que alguno se sienta representado o le mueva algo al verlo". Y enseguida rescata una situación del fútbol local: "El propio Falcao (Radamel, delantero colombiano de River) habla de Jesucristo, pero las patadas que pega no tienen nada de Jesucristo por más camiseta que se ponga".
fuente:clarin.com